Ensemble 442
Federico Sopeña, in memoriam

Concierto / 6 de junio de 2017
El Ensemble 442, formado por el violinista Aitzol Iturriagagoitia, el violonchelista David Apellániz y el pianista Luis Fernando Pérez, interpreta el segundo de los conciertos del programa musical que la Academia ha organizado en 2017 con la Fundación Banco Santander para conmemorar el centenario del nacimiento del prestigioso musicólogo e historiador del arte Federico Sopeña.

Ensemble 442

Aitzol Iturriagagoitia      violín
David Apellániz              violonchelo
Luis Fernando Pérez      piano

 

Programa

Johannes Brahms (1833-1897)
Sonata para violín y piano nº 3, en Re menor, op. 108

  1. Allegro
  2. Adagio
  3. Un poco presto e con sentimento
  4. Presto agitato


Manuel de Falla (1876-1946)
Suite popular española

  1. Paño moruno
  2. Canción
  3. Nana
  4. Polo
  5. Asturiana
  6. Jota


Gaspar Cassadó (1897-1966)
Requiebros

Joaquín Turina (1882-1949)
Trío nº 2, en Si menor, op. 76

  1. Lento - Allegro molto moderato
  2. Molto vivace
  3. Lento - Andante mosso - Allegro


Notas al programa

Johannes Brahms. Sonata para violín y piano nº 3, en Re menor, op. 108

En el verano de 1886 comenzaba Brahms a componer su tercera Sonata violinística. Lo hizo sin prisas, como corresponde a una obra tan personal, íntima y libre que parece escrita para sí mismo. Terminada en el verano de 1888, en su retiro suizo a orillas del lago Thun, está dedicada a Hans von Bülow y se estrenó en Budapest, el 22 de diciembre de 1888, con Jeno Hubay y el propio Brahms al piano.

La Sonata en Re menor presenta cuatro movimientos, a la manera de las sinfonías. El primero es un magnífico Allegro de sonata hecho sobre dos temas principales –protagonizados por el violín y el piano, respectivamente-, pero rodeados ambos por motivos secundarios que dan una vida y riqueza musical excepcionales. Según Claude Rostand, el desarrollo “se podría considerar como una especie de larga cadencia a la espera de la entrada de la reexposición”. Y, tras esta reexposición, una importante coda rememora la sección de desarrollo. El Adagio es más parco en material temático, pero el lirismo otoñal, el temblor de la pasión que late en la bellísima línea melódica del primer tema nos sumerge en el más inspirado Brahms. Es música ensoñada, inefable. El tercer tiempo se estructura en tres secciones, más una enérgica coda sobre el motivo principal de la primera, que es de carácter rítmico y vigoroso. Por fin, un Presto agitato viene a coronar la magistral obra. Se trata de nuevo de una forma sonata manejada con la libertad propia de Brahms: el esplendoroso primer tema es protagonizado por el violín, el segundo se asienta sobre un tema en acordes pianísticos, a modo de coral, pero aún se distingue un tercer tema, iniciado en crescendo, además de los consiguientes motivos subsidiarios que enlazan, comentan, adornan y vivifican el curso musical.

Manuel de Falla. Suite popular española

En 1914, Manuel de Falla lleva siete años en París. Estalla la primera gran guerra y la conciencia del bagaje ya adquirido, más este clima inestable, le empujan a volver a España. Lo mismo haría Joaquín Turina, su amigo y colega sevillano. Madrid le hace un buen recibimiento. El Teatro de la Zarzuela se interesa por estrenar inmediatamente La vida breve y, tras el éxito grande, el Ateneo madrileño, sensible ante la vuelta a casa de los dos andaluces triunfadores en París, organiza una sesión de homenaje a Falla y Turina, celebrada el 14 de enero siguiente y en el curso de la cual la soprano Luisa Vela, con Falla al piano, ofrecería el estreno absoluto de las 7 Canciones populares españolas. Es una obra maestra de penetración en las claves sustanciales de los procesos melódico, rítmico y armónico de la canción popular para revertirla con acentos creativos personales de extraordinario refinamiento. El irresistible encanto de la partitura ha tentado a muchos músicos para llevar a cabo adaptaciones de la parte vocal a sus instrumentos. La más difundida es el arreglo para violín y piano del gran violinista polaco Pavel Kochanski (1887-1934), que ha sido aprovechado por violistas y violonchelistas.

Gaspar Cassadó. Requiebros

El gran violonchelista catalán Gaspar Cassadó fue mucho más que “el delfín de Pablo Casals”: fue, entre otras cosas, el autor de tres espléndidos Cuartetos y otras obras de mérito, aunque el compositor que había en él fue “deglutido” por el formidable intérprete. Fue también prestigiado maestro en los cursos de Siena, Colonia y Compostela. La deliciosa página para chelo y piano titulada Requiebros es prototipo de una galana expresión españolista, que Enrique Franco describió como “un nacionalismo garboso que enlaza con el de Granados”.

Joaquín Turina. Trío nº 2, op. 76

Entre julio de 1932 y febrero del año siguiente compuso Turina su segundo Trío, que estrenaría en Holanda el Trío Neerlandés el 17 de noviembre de 1933, mientras que el estreno español tuvo lugar en los estudios de Unión Radio el 26 de noviembre de 1934. La partitura está dedicada por Turina a su editor francés (Lerolle), y de ella comenta el autor en sus anotaciones personales: “De ambiente más clásico que el primero y sin elementos populares. Su estructura presenta algunas novedades. En el primer tiempo se superponen dos formas, pues la sonata lleva, en lugar de desarrollo, un pequeño Lied. El final es un coral cortado por dos episodios, que va creciendo en dinamismo”.

“Sin elementos populares” es, en efecto, el primer tema, el Allegro molto moderato que sigue a los tres compases de introducción lenta. Pero ya en el segundo se cuela un cierto españolismo y, en el Lento central, el bello canto del chelo incide de lleno en andalucismo... El breve segundo movimiento sigue el esquema A-B-A', con la sección principal en compás de 5/8, aunque sin la acentuación propia del zortzico vasco que otras veces utilizó el compositor. El movimiento final puede descomponerse más allá de lo que sugiere Turina en su conciso comentario, pues en su breve curso se suceden hasta siete secciones, en la penúltima de las cuales se recapitulan los dos temas del primer movimiento, para dar el sentido cíclico que tantas veces procuraba el autor.

Nuestro recordado Federico Sopeña, homenajeado en este concierto que forma parte del ciclo que la Academia le dedica con motivo del centenario de su nacimiento, fue el primer biógrafo de Turina (1943) y, en ese libro, se refería al segundo Trío del maestro sevillano como “obra bellísima” que colocaba a la cabeza de su producción camerística y encontraba que “la nota de la melancolía, poco prodigada [...] suena aquí con fuerza de confesión personal”.

José Luis García del Busto

 

Ensemble 442

Aitzol Iturriagagoitia

David Apellániz

Luis Fernando Pérez

 

Información

  • Salón de actos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
  • Alcalá 13, Madrid
  • Martes 6 de junio, 19:30 horas
  • Entrada libre y gratuita hasta completar aforo

Organizadores