Ángel Oliver
Pasión por la música

Concierto / 21 de enero de 2017
El organista Adolfo Gutiérrez Viejo y el cuarteto de cuerdas Ars Hispanica ofrecerán en la Academia un concierto homenaje al compositor aragonés Ángel Oliver (1937-2005). Como preámbulo será presentado el libro “Ángel Oliver Pina. Pasión por la música”, editado por la Asociación Cultural Arbir Malena de Moyuela (Zaragoza), localidad natal del compositor.

Presentación 

José Luis García del Busto, académico de Bellas Artes, musicólogo

José Luis Turina, compositor

José Abadía Tirado, presidente de la Asociación Cultural Arbir Malena
 
 

Concierto 

Adolfo Gutiérrez Viejo                   órgano
 
Cuarteto Ars Hispanica
  1. Alejandro Saiz                  violín
  2. María Saiz                         violín
  3. José Manuel Saiz              viola
  4. Laura Oliver                      violonchelo
 
ÁNGEL OLIVER (1937-2005)
 
Tríptico cervantino
Adolfo Gutiérrez Viejo
 
Cuarteto n. 2
Cuarteto Ars Hispanica
 
Miniaturas improvisatorias. In memoriam Francisco Guerrero
Adolfo Gutiérrez Viejo
 
Epílogo
Adolfo Gutiérrez Viejo y Laura Oliver
 
 
 
Tríptico cervantino

Si para la historia de la música española Ángel Oliver Pina ha quedado entre los más destacados compositores de la segunda mitad del siglo XX, no cabe olvidar su faceta de experto organista. Como tal ejerció fundamentalmente en la Iglesia de la Ciudad Universitaria de Madrid (1958-1966) y en la Iglesia Española de Montserrat en Roma (1966-69), y su conocimiento del instrumento le llevó en varias ocasiones a componer para el órgano.

Así, cuando aún resuenan con fuerza los ecos del cuarto centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, el concierto comienza con el Tríptico cervantino que el maestro Oliver compuso en 1980, obra en la que lleva a cabo una aguda evocación de la psicología de los tres grandes protagonistas del genial Quijote. En palabras de Adolfo Gutiérrez Viejo, la partitura de Oliver resalta “en Don Quijote, la fantasía, la huida de la realidad, la falsa profundidad de sus pensamientos y las quimeras. En Dulcinea, el lirismo y la ensoñación irrealista. En Sancho Panza, la simpleza de sus discursos, la credulidad del ignorante y la grandilocuencia”.

Cuarteto nº 2

Este cuarteto de cuerda, ejemplo espléndido del apartado camerístico de la producción de Oliver, fue compuesto con destino al Cuarteto Ars Hispanica: ellos lo estrenaron en el verano de 2003, en el Monasterio de la Sma. Trinidad, en Suesa (Cantabria), en el seno de la quincuagésima segunda edición del Festival Internacional de Santander. Aquel mismo año (el 3 de marzo) había muerto en Roma el gran compositor italiano Goffredo Petrassi, de quien Ángel Oliver había sido discípulo en la Academia Santa Cecilia de la capital italiana, y nuestro músico dedicó la obra a la memoria de su admirado maestro.

El íntimo homenaje se sustancia en la utilización, por parte de Oliver, de un diseño temático tomado del Cuarteto que Petrassi había compuesto en 1958, leit-motiv que recorre los tres movimientos de la obra confiriéndole unidad. Con un lenguaje personal, libre y a la vez riguroso, Ángel Oliver traza un discurso musical que posee coherencia formal, pero que, ante todo, opta por la hondura expresiva, siendo ésta de carácter nostálgico, triste, elegíaco: Luciano González Sarmiento escribió que tal discurso aparece “sumergido siempre en el dramatismo del Pianto”.

Miniaturas improvisatorias en memoria de Francisco Guerrero

En octubre de 1997 moría en Madrid, a los 46 años de edad, uno de los compositores españoles y europeos de mayor talento entre los de su generación: Francisco Guerrero, Paco Guerrero, como siempre le llamamos sus amigos y como era conocido en el ambiente profesional. De nuevo Ángel Oliver, sensibilizado ante la pérdida de un gran músico por el que sentía admiración –en el caso de Petrassi era admiración del discípulo por el maestro, en el de Guerrero la admiración era hacia un amigo y colega más joven que él-, acudió al papel pautado para homenajearlo y evocarlo con emoción, y lo hizo tratando de aproximar su estética personal a la del colega prematuramente desaparecido.

Curiosamente, Oliver escribió estas Miniaturas no para el gran órgano moderno, sino para un instrumento histórico: el espléndido órgano positivo que se conserva (y se toca a menudo) en el Museo Arqueológico de Madrid, un instrumento de cinco registros que, para Gutiérrez Viejo, “es una riquísima fuente de sugerencias”. Sugerencias tímbricas, fundamentalmente, porque las Miniaturas improvisatorias de Oliver ahondan en la búsqueda de timbres y sonoridades nuevas cuyos matices trata de resaltar el compositor recurriendo a la grafía.

Epílogo

En 1991 se inauguró el gran órgano del Auditorio Nacional, obra del organero alemán Gerhard Grenzing. La Orquesta Nacional de España programó un ciclo de conciertos para que, en las temporadas inmediatas, se diera a conocer y se aprovechara musicalmente el nuevo instrumento. Para esta serie de conciertos se encargó a Ángel Oliver una obra que estrenaría Marcos Vega en febrero de 1993.

Como Adolfo Gutiérrez Viejo comenta en su estudio de la música organística del maestro aragonés, “toda la obra gira en torno a un gran solo de pedal, de carácter intimista y dramático, del que surgen oleadas sonoras de toda índole”, en un curso musical que “se puede calificar como altamente expresionista” y que concluye “con un poderoso crescendo que deviene en clúster final”. Igualmente, Gutiérrez Viejo llama la atención sobre una sección intermedia que, a modo de trío en la forma clásica, demuestra la “alta sabiduría contrapuntística” que atesoraba Ángel Oliver.

La versión de su Epílogo en este concierto de la Academia encierra una sorpresa o novedad que constituye un estreno, pues el organista Adolfo Gutiérrez Viejo y la violonchelista Laura Oliver –hija del compositor- han llegado a la conclusión de que el tema pedal que ocupa buena parte de la obra, es susceptible de ser tocado por el violonchelo sin modificar en absoluto las notas y ganando, en cambio, en posibilidades de matiz sonoro y expresivas. Y, así, cierra el concierto el Epílogo de Ángel Oliver: con Adolfo Gutiérrez y Laura Oliver repartiéndose las notas de esta excelente partitura.

José Luis García del Busto


Adolfo Gutiérrez Viejo

Cuarteto Ars Hispanica


Información

  • Salón de actos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando
  • Alcalá 13, Madrid
  • Sábado 21 de enero, 12:00 horas
  • Entrada libre y gratuita hasta completar aforo

Organizadores