Homenaje a Carles Guinovart
Dúo Arcadia

Concierto / 6 de octubre de 2020
Homenaje a Carles Guinovart Dúo Arcadia
El Dúo Arcadia, formado por las guitarras de Avelina Vidal y Pilar Rius, ofrece un concierto en homenaje al añorado compositor catalán Carles Guinovart.

Intérpretes

Avelina Vidal Seara                      guitarra

Pilar Rius Fortea                          guitarra
 
 

Programa

Carles Guinovart (1941-2019)
Dodaim (1991) 
  1. Il Rito Iniziatico
  2. La Scoperta Magica del Suono
  3. Il Feticcio (Toccata)
 
Carles Guinovart (1941-2019)
Variaciones Estilísticas (1979-2006) *
  1. Tema Modal
  2. Impresionista
  3. Romántica
  4. Pastoral
  5. Bimodal
  6. Scherzo puntillista
  7. Retorno a Bach
  8. Movimientos paralelos “Alla Prokófiev”
  9. Choques disonantes “Alla Stravinsky”
 
Carles Guinovart (1941-2019)
Tótem, para guitarra preparada (1985)
  1. Molto ritmico (percusión)
  2. Processional
  3. Sacrificio
  4. Toccata
  5. Come prima
 
Carles Guinovart (1941-2019)
Sortilegi (1978)
 
Carles Guinovart (1941-2019)
Cosmogonía (1995)
  1. Tránsito 0: Preludio a la Noche Estelar
  2. Instante Cósmico n. 1: Púlsar de Supernovae
  3. Tránsito 1: “The Dust Began to Move”
  4. Instante Cósmico n. 2: “Galaxias”
  5. Vía Láctea
  6. Tránsito 2: “The Sky Smiled Out of the Deep”
  7. Instante Cósmico n. 3: “Cometa Halley”
  8. Estrellas fugaces en la noche estrellada
  9. Tránsito 3: “Armonía de las Esferas”
  10. Postludio “Ad Infinitum”
 
* Estreno absoluto
 

Dodaim 

De Dodaim ha escrito Carles Guinovart:

“Dodaim quiere ser una obra pura, virginal, en los orígenes de un cierto yo desconocido. En cierto modo es un estudio, a mi manera –bien extraña, por cierto- de antropología. El sonido aparece distorsionado en esta génesis y el ritmo es preponderante. (Recuerdo adormecido de los orígenes a los cuales regresamos de vez en cuando con la memoria ancestral para recibir nueva savia; un potencial estremecedor que va a parar ciertamente al fondo de nuestro profundo yo).

Pero, ¿por qué Dodaim? Por la sonoridad musical de una sola palabra que quiere significar todo esto, pues Dodaim es la expresión totémica de un antepasado que encarna nuestra esencia. De alguna forma va ligada a un lenguaje primitivo como el ojibwa de los indios de América del Norte y, en este sentido, por lo que respecta al carácter fetichista, plagado de mágicas resonancias.

Dodaim consta de tres movimientos: ‘Il rito iniziatico’, ‘La scoperta magica del suono’ y ‘Il feticcio (Toccata)’. Los dos movimientos extremos, muy rítmicos, están tratados con guitarra preparada, procedimiento que permite distorsionar la sonoridad de las cuerdas al aire.

Se pretende conseguir así una sonoridad exótica y primitivista de instrumento aún rudimentario. El movimiento central, el ‘mágico descubrimiento del sonido’, se realiza con la guitarra normalizada y potenciada en su cualidad tímbrica más noble, como son los sonidos armónicos, la recuperación de las primeras posiciones (ausentes en el I y en el III) y un amplio despliegue de acordes en una actitud siempre sostenida y expectante, procurando conseguir climas tímbricos y resonantes de gran densidad y contención.

Los tres movimientos, cada uno a su manera, quieren evidenciar la relación mágica del sonido, sus resonancias exóticas y el encanto de su presencia en una etapa primitiva”.

Dodaim, para guitarra preparada, fue un encargo del XI Festival Internacional de Música de Torroella de Montgrí y del CDMC (Centro para la Difusión de la Música Contemporánea) a Carles Guinovart.

Variaciones Estilísticas

Las Variaciones Estilísticas nacieron inicialmente como Variaciones Pedagógicas y es que, si algo caracterizó a Carles Guinovart, además de su calidad compositiva y su exquisita mente analítica, fue su absoluta entrega en el ámbito pedagógico.

Se podría decir que, la conversión del adjetivo “pedagógico” en “estilístico” buscaba algo más que “ejemplificar una manera de hacer”, convirtiéndose toda la serie de Variaciones en una suerte de “cuaderno” donde se plasma a través de un mismo hilo conductor en forma de tema y de la aparente sencillez de la que solo pueden presumir las cosas bien fundamentadas, un recorrido por distintos estilos musicales de la historia.

La necesidad de Carles Guinovart de comprender y hacer entender la música, siempre fue unida a su capacidad para explicar y desenmarañar tanto el contrapunto subyacente, como el simbolismo más recóndito de autores como Bach (cuyo pequeño homenaje se plasma en Retorno a Bach), lo cual iba unido a la posibilidad de expresarse en un lenguaje guitarrístico propio, vanguardista, especialmente en lo que respecta al repertorio nacional.

Conocedor de las posibilidades sonoras de la guitarra, las Variaciones son absolutamente diferentes a Tótem o Dodaim en lo que a la interpretación convencional del instrumento se refiere.
 
Tótem

La mejor manera de describir Tótem es dando voz a Carles Guinovart:

Tótem es una obra especial, por no decir una composición rara, que se ha tocado muy poco. Pero he de confesar que siento debilidad por ella.

La composición tiene algo de oriental, como la posición de la guitarra preparada sobre las piernas, liberando las manos, que la hace partir de un estado primigenio. También se establece una comunicación por medio de los gestos y la posición en escena, en la que se puede implicar la indumentaria del intérprete.

La obra, especulativa, fue un encargo del Festival de Kindberg en Graz (Austria), donde se estrenó en 1985. Era la primera vez que experimentaba con el sonido de la guitarra, presionando mediante una goma elástica las cuerdas al aire del instrumento.

He empleado este sencillo recurso en obras posteriores como Dodaimo Cosmogonía, pero solamente en contacto con el público es cuando la obra adquiere un sentido más teatral. Como en los ritos más primitivos (si queremos, podemos pensar en la Consagración de la Primavera), hay un sentimiento procesional que termina con el sacrificio de la goma elástica (Sacrificio) aparatosamente cortada por una cuchilla.

Tras este momento crucial, se vuelve a colocar la guitarra en posición inicial y emerge una tocata con el mismo ritmo que palpita desde el inicio de la pieza. La pulsación interna de la obra podría recordarnos a una danza totémica, repleta de sugestiones orientales.

La última parte, más breve, se caracteriza por la pureza cristalina de los sonidos de los armónicos que en la guitarra suelen ser muy depurados y transparentes. ¿Podrían simbolizar, quizás, un estado de perfección?”.
 
Sortilegi

Fue la primera obra compuesta para guitarra solista dentro del catálogo de Carles Guinovart, que se insertó en la muy interesante década de 1970 en la que las vanguardias parecían, por fin, calar de manera profunda en el instrumento.

La proliferación de obras escritas para guitarra solista empleando una serie de recursos sonoros poco convencionales, así como técnicas extendidas que, en el caso de Dodaim o tem conforman un repertorio a semejanza de las posibilidades sonoras del piano preparado, tuvieron eco en la segunda mitad del siglo XX y Carles Guinovart fue el mayor exponente de ese fenómeno.

Puede constatarse, sin embargo que, tanto tem como Desglaç, perteneciente al Álbum de Colien y compuesta ya en la década de los 90 (más concretamente en 1996), no emplean preparación alguna mediante una goma en el mástil o colocación del instrumento de manera no convencional, pero sí subyace, como en toda la música del autor, el sentimiento especulativo y filosófico tan característico de su obra y que tan magistral y sensiblemente plasmaba en cada una de las cartas y escritos referentesa la misma. Todo ello apoyado, en la mayoría de sus creaciones, por la poesía o la pintura.
 
Cosmogonía

Cosmogonía es una colección de piezas para una y dos guitarras. Cada pieza, entendida en la colección como un Instante cósmico, incluye títulos sugerentes del espacio sideral que se relacionan en cada caso con una manera especial de tratar el instrumento. Se crea así un color específicamente diferenciado, a veces mediante procedimientos poco usuales como el hecho de preparar la guitarra con una goma elástica abrazando las cuerdas sobre la barra del traste IX, utilizar sonidos sobreagudos situados fuera del diapasón, tocar con púa tras la cejuela, o emplear el diapasón de horquilla para diferentes efectos.

Cada una de las piezas es la hipótesis sonora de un Instante cósmico. En la colección figuran tres piezas o Instantes: Púlsar de Supernovae, que es una especie de toccata para guitarra preparada, de ritmo persistente e inalterable; Galaxias, con una parte intermedia que hace mención a la Vía Láctea y utiliza procedimientos curiosos, como pulsar con la mano derecha la parte de cuerda que va del dedo que pisa a la cejuela para obtener un sonido tenue y misterioso y, finalmente, Cometa Halley, estática y contemplativa, de amplia sonoridad, con una sección central que simula estrellas fugaces con glissandos de diapasón.

La unión entre las piezas se realiza a través de los diferentes tránsitos, a los que sirven de epígrafes versos del poeta húngaro Mihály Vörösmarty extraídos de su Monólogo de la Noche. El primero, que sirve de introducción, lleva por título Preludio a la noche estelar: “Era la tiniebla y el vacío…” (“There was darkness and the void”); el siguiente, Cometa Halley: “El cielo sonreía desde la profundidad” (“The sky smiled out of the Deep”).

La colección de piezas se cierra con el Postludio “Ad infinitum”, Tránsito 3: “Armonía de las Esferas”, donde las dos guitarras se mueven a la deriva por el espacio interestelar.

Los tránsitos se caracterizan, excepto este último que sirve de conclusión, por estar escritos para una sola guitarra. Como expresión del vacío, juegan con un material mínimo, generalmente de cuatro notas, y sonidos distorsionados (guitarra preparada).

En contrapartida, las piezas plantean una mayor sustancia y elaboración. Púlsar de Supernovae juega con el efecto de espacialización o estereofonía. Galaxias, que ocupa el lugar central, está escrita para dúo, ensamblando por primera vez los dos instrumentos en el escenario. Es esta parte de la obra la que requiere más sutilezas y donde se aprecian mayores especulaciones tímbricas, a veces de escasa intensidad, al igual que sucede en la visión difusa de la nebulosa celeste. Palidez del color que es también dinámica, en algunos casos extremadamente débil, casi inaudible, como en Vía Láctea, la parte central, en la que nos habla el tenue fulgor de las nieblas galácticas.

El tercer Instante, lento y el más contemplativo, se refiere, como se ha dicho, al Cometa Halley y Estrellas fugaces en su parte central.

Esta descripción sonora futurista, un tanto ingenua, aunque quizá sugerente, puede que no sea más que una excusa para invitar a la escucha de un mundo escondido, sutil, delicado, de un ámbito casi infrasonoro.

Sirva este concierto como homenaje a una persona sabia, humilde, generosa, de la que pudimos aprender y a la que tuvimos la suerte de conocer, tratar e interpretar, cuyo legado guitarrístico merece nuestro más sincero respeto y reconocimiento.

Avelina Vidal y Pilar Rius
 

Dúo Arcadia

 

Información

  • Salón de actos
  • Martes 6 de octubre, 12:00 horas
  • Entrada libre y gratuita hasta completar aforo
  • Uso obligatorio de mascarilla

Organizan