Luis Feito
Premio Nacional de Arte Gráfico 2018

Calcografía Nacional / 13 de diciembre de 2019 - 9 de febrero de 2020
Luis Feito Premio Nacional de Arte Gráfico 2018
Instituido en 1993 por la Calcografía Nacional, el Premio Nacional de Arte Gráfico tiene como objetivos reconocer la labor de los creadores que se dedican al grabado y técnicas afines, impulsar su práctica y estimular el coleccionismo de estampas. En la edición de 2018 fue otorgado el Premio a Luis Feito (Madrid, 1929). La exposición de sus creaciones gráficas ha sido organizada conjuntamente por el Consorcio Cultural Goya-Fuendetodos de la Diputación de Zaragoza y la Calcografía Nacional.
El jurado de la XXII edición del Premio Nacional de Arte Gráfico, formado por Antonio Bonet, Javier Blas, Ricardo Centellas y Juan Bordes, como secretario, valoró “su utilización de los recursos y lenguajes del arte gráfico –específicamente del aguafuerte, aguatinta y monotipo- en absoluta coherencia e integración con sus planteamientos estéticos generales. En este sentido, sus propuestas gráficas están dotadas de cualidades que, por su gestualidad, se aproximan a la práctica de la pintura; y a la inversa, la obra pictórica de Feito está en deuda con soluciones visuales experimentadas en el campo del arte gráfico. Por esta forma de entender y trabajar en el ámbito de la estampa, Feito puede considerarse heredero de la tradición clásica del peintre-graveur”.

Luis Feito, figura clave de la abstracción pictórica española y cofundador del grupo El Paso, se introdujo en el grabado calcográfico tras su estancia en Nueva York (1983-1990). Lo hizo a sugerencia de una galería de Madrid y comprobó enseguida las posibilidades de la técnica del aguafuerte, exigente, difícil y laboriosa, descubriendo, para su sorpresa, un nuevo terreno de juego en el que, como en la pintura, podía disfrutar asombrándose a cada paso de las imágenes que iban brotando ante sus ojos.Feito no había realizado ningún grabado calcográfico en Francia ni en América; si bien, durante los años sesenta y setenta, residiendo en París, se habían editado numerosas serigrafías basadas en su pintura.

Los primeros aguafuertes y aguatintas de Luis Feito fueron estampados por Fructuoso Moreno: series Octubre (1989) y Mayo (1989), cuyas estampas están presididas por un triángulo invertido que, desde la parte superior de la huella, apoya el vértice inferior sobre una forma cuadrangular, atravesada de manchas o veloces barridos de pincel. Otra técnica gráfica que requirió la intervención directa de Feito, como si de un dibujo o caligrafía se tratara, fue la del monotipo, con la cual ejecutó, sobre planchas de considerable tamaño, una copiosa serie con amplios y veloces trazos en círculo que requerían un considerable esfuerzo y tensión física por parte del pintor. Otros monotipos, de anchos y resolutivos trazos rectos y diagonales, como segmentos propinados a hachazos que se entrecruzan en diversos puntos, evocan el expresionismo abstracto de Franz Kline en los años 50. Entre los monotipos estampados sobre papel, editados por Arte y Naturaleza, se encuentra la serie Guadarrama I-III (2004). También de Luis Feito, Arte y Naturaleza editó varias series de serigrafías sobre lienzo (Noviembre, 1998; Oteruelo, 2002; Valle de Lozoya, 2003), serigrafías sobre papel (Guilin, 2003) e incluso serigrafías sobre piedra fósil (Nautilus, 2000).

A Feito le une una relación sentimental y familiar con el valle de Lozoya, habiendo bautizado varias de sus series de aguafuertes y aguatintas con topónimos de la sierra de Guadarrama. Dichos nombres, que pueden parecer meros antojos con el simple fin de distinguirlas entre sí, llevan sin embargo latente un aspecto de entrañable importancia en la vida del pintor: la salida a la intemperie, al campo, a la montaña, al exterior duro y rocoso; en definitiva, el viaje, la huida que el artista necesita periódicamente, como comer o respirar; alimento físico y espiritual que purifica el alma.

Formas geométricas, de empaque totémico y enigmático, protagonizan las estampas –grabados al aguafuerte, aguatinta y punta seca sobre dos planchas de zinc, estampados a sangre- de la serie Peñalara (2000), realizadas bajo la supervisión y el cuidado de Rafael Rodríguez de Rivera, el técnico estampador con quien más veces ha trabajado el pintor por su pericia y experiencia, y por haberse sentido muy a gusto y seguro con él. La conformación de las imágenes sugiere la obsesiva presencia de unos seres, mudos e inescrutables, dotados de un tronco y de una cabeza desde la que mirarían frontalmente al espectador. En Camorritos (2000), las siluetas negras, de impecables perfiles rectos y curvilíneos, se acercan más a formas de llaves o herramientas: el mango de unas tijeras o unas tenazas, el símbolo del indalo o un espigado obelisco sobre cuya punta se posa el triángulo invertido que antes se mencionó. Detrás, siempre, ráfagas de rojo intenso superpuestas a un blanco níveo con el que a veces se mezclan, atenuando entonces su fogosidad.

Entre las técnicas del grabado, Feito prefiere sin vacilar el aguafuerte, ya que, por su propio procedimiento técnico, tenía la capacidad de inquietarle e interesarle a medida que avanzaba en su ejecución. Sólo el aguafuerte y el aguatinta han deparado a Feito el placer de sorprenderse a cada paso, sintiendo una permanente y estimulante incertidumbre ante la imagen que iba brotando de cada prueba, una vez efectuada la mordida del ácido en la plancha. Así, siendo un artista especialmente dotado para alumbrar imágenes de insólita y eficaz belleza con trazos amplios, resolutivos y ágiles, en los que priman la instantaneidad y un intuitivo automatismo que sabe regular después mediante un brillante sentido de la composición y la medida, Feito no ha necesitado obtener ni revisar demasiadas pruebas a partir de sus actuaciones sobre la matriz, de modo que las estampas son un trasunto bastante fiel de su proceder habitual cuando trabaja directamente sobre soporte de papel –ya sea en dibujo en tinta china, acuarela o acrílico-.

Uno de los campos en los que se va a desenvolver con mayor fluidez y determinación la inclinación de Feito hacia una estética caligráfica de resonancias orientales, es en el arte gráfico. Las estampas resultantes, especialmente las que son fruto de unos procedimientos calcográficos, de aguafuerte o aguatinta, no son una mera traducción de determinadas pinturas que les anteceden, sino obras pensadas y realizadas, desde su concepción, en términos gráficos; aunque puedan evocar, como es lógico, la obra pictórica –sobre lienzo o sobre papel- que el autor se encontraba desarrollando en esas mismas fechas.

Así, las litografías de 2011 guardan estrecha relación con su pintura de esa época: imágenes ardorosas, explosiones centrífugas de rojo, negro y morado. Mientras que los aguafuertes estampados en 2013, de notable tamaño –120 x 80 cm-, presentan esa barra diagonal, frecuente en las composiciones de Feito, que divide netamente la imagen, tal y como sucedía en varios de sus cuadernos de dibujo fechados en los años 70.Por su parte, las serigrafías y litografías editadas en 2015 por el Taller del Pradoparecen consecuencia de las series de acrílicos sobre papel de 2006: manos, abanicos de dedos-cuchilla-raíz, afilados y rojos, que se despliegan por el blanco del papel.

El Paular, el gran aguafuerte y aguatinta compuesto de cuatro hojas, que alcanza 240 x 159 cm, nace de esa tensión y agudo contraste entre un gran cuadrado rojo y unos poderosos trazos negros, siendo expresión, y prolongación, del habitual combate que se libra en la pintura del artista entre la racionalidad geométrica y el impulso intuitivo surgido más de las tripas que del cerebro. Por otro lado, las litografías de 2015 editadas por el Taller del Prado, así como otras más pequeñas, de 2017, retrotraen a los sencillos, frescos y bellísimos ejercicios de tinta china sobre papel que empezó a realizar en los inicios de los años 60, cuando el influjo de la cultura oriental empezó a verificarse en su manera de pintar. De 2017 datan varias litografías en forma de díptico, un formato que también utilizó en acrílicos sobre papel de ese mismo año. Finaliza la exposición con las últimas estampas realizadas por el artista en 2019.
 
 

Información

  • Calcografía Nacional
  • Comisario: Antonio Cátedra
  • Martes a sábado: 10 a 14 y 17 a 20 h
  • Domingos y festivos: 10 a 14 h
  • Cerrado: lunes, 24, 25 y 31 de diciembre, 1 de enero
  • Entrada gratuita

Organizan