Rumanía en la música
Tradición y confluencias

Concierto / 1 de diciembre de 2020
Rumanía en la música Tradición y confluencias
Con motivo de la conmemoración del Día Nacional de Rumanía, el Instituto Cultural Rumano en colaboración con la Embajada de Rumanía en España y con la Academia organiza un concierto especial interpretado por el Cuarteto Arte Clásico. Este año, más que nunca, en un período difícil, la música une y crea fuertes puentes culturales entre Rumanía y España. El concierto se dedica a todos los que trabajan en el campo de la salud, a los que salvan vidas, a los que sufren y a todos los amantes de la música.
Con ocasión del 102 aniversario de la Gran Unión Rumana y para celebrar el Día Nacional de Rumanía, el cuarteto de cuerda Arte Clásico ofrece un concierto con un programa variado: obras muy populares del repertorio rumano y español como acercamiento a las dos culturas.

El concierto comienza con la obra de Paul Constantinescu (1909-1963), Concierto para cuarteto de cuerda (1947), conocida también en su versión para orquesta de cuerdas. Considerado por George Enescu como el compositor más prometedor de su generación, Paul Constantinescu llegó a ser reconocido por la mayoría de los musicólogos como el compositor rumano más importante después de Enescu. El Concierto es una de las obras más apreciadas del catálogo del compositor, que logra armonizar la estructura clásica –la forma concierto– con la temática y rítmica de inspiración folclórica y el lenguaje modal. Los tres movimientos Allegro, Andante appasionato y Presto ilustran el virtuosismo y la riqueza tímbrica de los instrumentos, queconsiguen transmitir el estilo, la expresividad y el carácter de las canciones y bailes folclóricos rumanos.

La Oración del torero de Joaquín Turina (1882-1949), una de las obras más populares de la literatura musical española, fue compuesta originalmente para un cuarteto de laúdes (1925), luego adaptada para cuarteto de cuerda y finalmente ampliada en su versión para orquesta de cuerdas. Turina evoca a través de su obra la atmósfera de una tarde antes de una corrida en la plaza de toros, la antítesis entre el bullicio del público que esperaba la fiesta y la introspección y el poder emocional de la oración de un torero que ruega a Dios por su vida: un “contraste subjetivamente musical y expresivo”, palabras del propio Turina en el programa de su estreno (1928).

La Balada para violín y orquesta, op. 29, de Ciprian Porumbescu (1853-1883) fue compuesta en el año 1880 y ganó enseguida popularidad. El violín solista brilla con un discurso sonoro muy expresivo que combina elementos temáticos y atmósfera de influencia folclórica, como por ejemplo el lirismo y la melancolía de la canción Doina, con pasajes virtuosísticos que impresionan por su técnica interpretativa. En esta ocasión, se ofrece un arreglo para cuarteto de cuerda, en homenaje al gran compositor rumano.

La Danza ritual del fuego del ballet El amor brujo de Manuel de Falla (1876-1946), interpretada enel arreglo para cuartetode cuerda, cuenta la historia de una joven gitana andaluzallamada Candela, perseguida por el fantasma de su difunto marido. Para conseguir librarse los gitanos realizan un ritual, un baile alrededor de una hoguera a medianoche, una danza que Candela ejecuta cada vez más rápido hasta que el fantasma desaparece en el fuego. El ballet El amor brujo (1915) es probablemente la obra más conocida del gran compositor gaditano, donde se entrelazan la música, la danza y la poesía con el carácter andaluz y el mundo mágico de la cultura gitana.

Las Danzas folclóricas rumanas de Béla Bartók (1881-1945) es una suite inspirada en seis danzas folclóricas diferentes de Transilvania, escrita en 1915 para piano y orquestada dos años más tarde por el compositor para un pequeño ensemble de cuerda. La versión que se presenta en el concierto está adaptada al arreglo para orquesta de cuerdas de Arthur Willner.

1.     Jocul cu bâtă (El juego con palo) ilustra un baile alegre y activo de un pueblo llamadoMezőszabad (Voiniceni), en el condado de Maros-Torda (Mureş). Los bailarines utilizan la bâta (un palo) como accesorio para la danza.

2.     Brâul (La faja) es una danza de Egres (Igriş) del condado Torontál (Timiş). De carácter gracioso, suelto y de ritmo rápido,Brâul se baila en pareja o en grupo formando un círculo.

3.     Pe loc (En el sitio) recuerda otro baile de Igriş, una danza tranquila que se baila de una manera calmada con pasos diminutos. La atmósfera es introspectiva, nostálgica, con ciertos aires orientales y el discurso sonoro evoca el estilo interpretativo de la gaita (el cimpoi).

4.     Buciumeana (Danza de Bucium) proviene de Bisztra (Bucium) del condado de Torda-Aranyos (Alba). Es una danza lenta y elegante, en metro ternario, con una melodía expresiva, melancólica, que también recuerda a la música oriental.

5.     Poarga românească (La polka rumana) es un baile rápido y enérgico, de Belényes (Beiuş), condado de Bihar (Bihor). La alegría y el humor que caracterizan el folclore rumano quedan evidenciados por las ornamentaciones y los cambios inesperados de acentos que expresan un ritmo “cojo”, como guiñando el ojo.

6.     Mărunțel (Pequeñito) es una danza rápida con pasos y movimientos cortos y veloces. Este movimiento está formado por dos bailes Mărunțel de diferentes pueblos de Transilvania que se tocan seguidos. La primera es una danza de Belényes (Beiuş) del condado Bihar (Bihor) y la segunda proviene de Nyágra (Neagra) del condado Torda-Aranyos (Alba). Las dos brillan por su vivacidad, alegría y ritmos con acentos desplazados que cambian cada vez más rápido ilustrando magistralmente las características y el virtuosismo del baile.

La Rapsodia rumana nº 1 de George Enescu (1881-1955) no necesita ninguna presentación. Las dos Rapsodias op. 11 son quizá las obras del compositor más conocidas internacionalmente, a juzgar por el gran éxito del que gozaron a lo largo dela historia y por las numerosas actuaciones y versiones discográficas. La Suite con temas de la Rapsodia rumana es un arreglo para cuarteto de cuerda realizado por Eusebiu Sandu rememorando las canciones y los bailes folclóricos rumanos que inspiraron de una manera directa a Enescu, intentando ilustrar la espontaneidad y la perfecta conexión que el compositor logró entre los distintos temas y aportar nuevos recursos improvisatorios en canciones inspiradas en el folclore urbano (lăutăresc) como la célebre Ciocârlia (La alondra).
 
 
 

Cuarteto Arte Clásico

MARIAN MORARU             violín

LAVINIA MORARU             violín

SERGIO SÁEZ                     viola

JAVIER ALBARÉS               violonchelo
 
 
 
 

Programa 

Paul Constantinescu (1909-1963)
Concierto para cuarteto de cuerda
  1. Allegro
  2. Andante appassionato
  3. Presto
 
Joaquín Turina (1882-1949)
La oración del torero, op. 34
 
Ciprian Porumbescu (1853-1883)
Balada, op. 29
 
Manuel de Falla (1876-1946)
Danza ritual del fuego (del ballet El amor brujo)
 
Béla Bartók (1881-1945)
Danzas folclóricas rumanas
  1. Jocul cu bâta
  2. Brâul
  3. Pe loc
  4. Buciumeana
  5. Poarga românească
  6. Mărunțel
 
George Enescu (1881-1955)
Rapsodia rumana, n. 1
[transcripción para cuarteto de cuerda de Eusebiu Sandu]
 

Cuarteto Arte Clásico

Marian Moraru

Lavinia Moraru

Sergio Sáez

Javier Albarés

 

Información

  • Salón de actos
  • Martes 1 de diciembre, 12:00 horas
  • Entrada libre y gratuita hasta completar aforo
  • Uso obligatorio de mascarilla

Organizan