Sira Hernández

Concierto / 19 de enero de 2022
Sira Hernández
La Academia presenta un concierto de la pianista Sira Hernández, en el que interpreta obras de Antonio Soler, Isaac Albéniz, Federico Mompou y una composición propia.
 
Sira Hernández                                          piano
 
 

Programa

Antonio Soler (1729-1783)
Sonata n. 1 en Re menor SR 24
Sonata n. 6 en Fa sostenido menor SR 85
Sonata n. 8 en Sol menor SR87
Sonata n. 12 en Fa sostenido mayor
 
Isaac Albéniz (1860-1909)
Espagne (souvenirs)
  1. Prelude
  2. Asturias
 
Federico Mompou (1893-1987)
Canción y danza n. 1
Canción y danza n. 6
 
Sira Hernández (1959)
III Paraíso, de Tres impresiones sobre la ‘Divina Comedia’
 
 
 
El monje jerónimo Antonio Soler, habitante ilustre del Monasterio de El Escorial desde 1752 hasta el final de sus días, es acaso el más importante compositor de música instrumental del barroco tardío español. Otro monje escurialense, pero de nuestros días y no jerónimo sino agustino, el P. Samuel Rubio, fue su principal estudioso y catalogador: a él aluden las siglas S.R. que modernamente se utilizan para la numeración de las obras solerianas. Las Sonatas del P. Soler muestran, por lo general, un virtuosismo en la escritura que atestigua la habilidad que el autor debió tener como ejecutante: las dos manos están tratadas con pareja dificultad y abundan los trinos, los saltos de octava, los cruces de manos y otros rasgos técnicos que requieren depurado oficio. En lo formal, son básicamente monotemáticas, con reexposición que suele ser variada. En cuanto a la expresión, con frecuencia muestran una jovialidad que se diría impropia de la vida ascética que, según todos los testimonios de la época, caracterizó a este monje que apenas abandonaba su celda si no era para cumplir con sus deberes religiosos. Sus bellísimas Sonatas son música de gran rigor y perfección formal, y a veces reconociblemente “española” mucho antes de que entrara en boga el concepto de “nacionalismo musical”.

Hacia 1887 compuso Isaac Albéniz las dos piezas que se publicaron en París como Espagne (Souvenirs). Se trata de música muy poco interpretada y, por lo tanto, desconocida para la mayoría del público, aunque los títulos nos resulten familiares, dada la frecuencia con que Albéniz los repetía. El hermoso Preludio, trazado sobre una insistente pulsación rítmica, se estructura en tres secciones simétricamente dispuestas. En cuanto a Asturias, es una página que respira poesía y está mucho más cerca del espíritu de la canción que de la danza: en todo caso, es música profundamente distinta de la célebre, dinámica y virtuosística Asturias de la Primera suite albeniciana. La versión que interpreta Sira Hernández de estas dos páginas fue editada por el pianista y compositor Antonio Ruiz-Pipó (1934-1997), músico andaluz establecido en París, estudioso de los clásicos españoles y adelantado intérprete en disco de estas piezas.

La biografía y la carrera de Federico Mompou escapan a cualquier planteamiento convencional. Mompou era un personaje singular, encantador, atípico; un músico atemporal y literalmente único, imposible de alinear con ningún modelo anterior e incapacitado para hacer escuela, imposible de imitar. La música de Fauré, el original piano de Satie, el simbolismo poético de la Francia finisecular, el impresionismo musical, el modernismo europeo y especialmente el barcelonés (la Renaixença) y la música popular de su Cataluña natal, fueron elementos que, fundidos en personalísimo crisol, dieron como resultado una música inconfundible, casi toda ella atenida a formas breves –la pieza pianística, la canción- y para ser dicha en voz queda, con sonido y expresividad discretos, en ambiente intimista.

Las Canciones y danzas son la versión mompouiana de la dialéctica copla/danza omnipresente en el piano nacionalista español. En algunos casos, el maestro recurrió a la música popular: así sucede en la Canción y danza nº 1, díptico basado en La filla del carmesí y en la Dansa del Castelltersol, respectivamente. La nº 6, en cambio, es de libre inspiración y muestra un enorme contraste entre la Canción, honda y de expresividad trascendente, y la Danza, muy ligera y sonriente.

El recital de Sira Hernández concluye con una obra con la cual la propia intérprete quiere mostrar su condición de compositora. El 25 de marzo de 2021, en el marco de las celebraciones internacionales que se llevaron a cabo con motivo del séptimo centenario de la muerte de Dante Alighieri, Sira Hernández estrenó en la Biblioteca Nacional sus Tres impresiones sobre ‘La Divina Comedia’, unas impresiones sonoras en las que la autora ha querido recoger “ese aroma, esa huella intangible y fugaz, como la propia música, que ha dejado en mí la lectura de estos versos eternos, un aleteo profundo y sutil de sensaciones que se transforman en sonidos y silencios desde lo más hondo de mi ser”.

José Luis García del Busto
 

Sira Hernández

 

Información

  • Salón de actos
  • Miércoles 19 de enero
  • 12:00 horas
  • Entrada libre y gratuita hasta completar aforo
  • Uso obligatorio de mascarilla